Palabras de Paso 78
Desde la ciudad de Las Piedras, Canelones, en la República Oriental del Uruguay, quien les habla, Waldemar Fontes, y el grupo cultural Artes Entre Columnas, con el auspicio del Centro de Formación José Artigas, les damos la bienvenida a este programa número 78, emitido en abril de 2026, titulado “Mitos y Leyendas”, para hablar de literatura, música, arte y cultura.
El programa de hoy
En este programa, contamos con la participación de Yolanda López, José Luis Mostarda, Mirtha Pérez y otras colaboraciones.
Al comienzo, hacemos un momento de reflexión sobre los conceptos de mito y leyenda, y sobre cómo los incorporamos en nuestra cultura actual.
En voces oídas por ahí, José Luis Mostarda nos trae una interesante versión de la leyenda de Isis y Osiris, que no te puedes perder.
En el momento de poesía, escuchamos a Mirta Pérez, quien nos interpreta “La leyenda de la Flor de Ceibo”, de Fernán Silva Valdés, y “La rosa mística”, de Carlos Sabat Ercasty.
Waldemar Fontes nos interpreta el poema “El alquimista” de Washington Daniel Gorosito y Noelia Viqueira, desde su página de Facebook, en su propia voz, nos deja su poema “Sacrificio”, y recomendamos su nuevo libro, “De Roma nunca volví”, recientemente publicado por Deletreo Ediciones.
Al cierre, en el momento musical, escuchamos a José Luis Perera, que nos deleita con la interpretación musicalizada del poema “Mariposa naranja” de Ana Carina Hoffemblat que es parte de su nuevo libro, “Se prevén precipitaciones de ternura”, que muy pronto será publicado por la Editorial Flor de Lis, la que desde aquí recomendamos.
Reflexiones
Hoy nos adentraremos en los laberintos de nuestra propia historia y cultura para explorar dos conceptos que a menudo confundimos, pero que son los cimientos de nuestra identidad: los mitos y las leyendas.Intentaremos desentrañar sus relaciones, sus diferencias y, sobre todo, reflexionar sobre cómo estos antiguos relatos pueden ayudarnos a afrontar nuestra realidad actual.
Comencemos por el principio. Desde tiempos inmemoriales, los seres humanos hemos tenido una profunda necesidad ancestral de dar sentido a nuestra existencia a través de las narraciones. Tanto los mitos como las leyendas nacen de este impulso vital para lidiar con un mundo que a menudo resulta vasto, desconocido y misterioso.
Si buscamos sus similitudes, encontraremos que ambas son formas de relatos tradicionales que forman parte de la herencia cultural de los pueblos y se han transmitido de generación en generación, generalmente a través de la tradición oral. Las dos suelen carecer de un autor definido, presentan variadas versiones a lo largo del tiempo, y en su interior albergan eventos maravillosos, fuerzas sobrenaturales y criaturas fantásticas. Ambos han servido como vehículos fundamentales para expresar costumbres, tradiciones y formas de pensamiento.
Sin embargo, a pesar de sus semejanzas, no son sinónimos. Aquí es donde la línea se dibuja y encontramos sus grandes diferencias:
Por un lado, el mito responde a las grandes preguntas. Los mitos son relatos primarios, dotados de una fuerte carga religiosa y simbólica, cuyo objetivo es explicar el origen del mundo, los fenómenos naturales o los dilemas existenciales sobre quiénes somos y a dónde vamos. El contexto de un mito se sitúa en un tiempo primigenio e indeterminado, a menudo anterior a la aparición del hombre en la Tierra, en lo que llamamos el "tiempo mítico". Sus protagonistas no son personas ordinarias, sino dioses, héroes y seres con facultades extraordinarias.
Por otro lado, la leyenda enseña. Las leyendas son relatos de corte popular que nacen a partir de acontecimientos históricos reales o probables, a los que, con el paso del tiempo, se les va sumando la fantasía y la imaginación de una comunidad. A diferencia de los mitos, las leyendas sí se enmarcan en un tiempo histórico y un lugar geográfico concretos. Sus personajes suelen ser individuos comunes o figuras históricas reales cuyas gestas se exageran para dejarnos una moraleja, transmitir advertencias y ensalzar valores como el honor y la valentía.
Para resumirlo de forma sencilla: mientras el mito busca explicar lo incomprensible sin una base histórica real, la leyenda mezcla la realidad histórica con la fantasía para dejarnos una enseñanza moral.
En la actualidad, hemos desarrollado un pensamiento basado en la filosofía, la ciencia y la tecnología que nos ofrece explicaciones racionales y empíricas de la naturaleza. La ciencia nos permite alcanzar mayores grados de conciencia y predecir fenómenos, interpretando el mundo de una forma distinta a la de los mitos.
Sin embargo, como afirmaba el antropólogo Claude Lévi-Strauss, el mito no es simplemente un relato del pasado, sino la representación de cómo un grupo humano se las arregla para resolver los problemas de su existencia y su postura frente al mundo.
Hoy en día, enfrentamos realidades crudas, desafíos globales y crisis personales que a menudo nos superan. Les pregunto: ¿Cuáles son los mitos modernos que nos estamos contando para explicar lo que no entendemos de nuestra sociedad? ¿Qué nuevas leyendas estamos forjando cada día con nuestras propias hazañas y errores para advertir a las generaciones futuras?
Los mitos y las leyendas no son solo cuentos para dormir; son herramientas de control social, formas autónomas de pensamiento y espejos de nuestra propia naturaleza humana. Nos invitan a mirar cara a cara nuestros temores y esperanzas.
Afrontar la realidad exige que sepamos distinguir entre la fantasía que nos consuela y los hechos que nos definen. Usemos la enseñanza de la leyenda para cultivar la valentía en nuestro día a día y la profundidad del mito para recordar que, frente a los grandes misterios de la vida, todos compartimos las mismas preguntas.
Aunque tendemos a pensar en los mitos como historias exclusivas de las civilizaciones antiguas, todo cambio histórico crea su propia mitología. En la actualidad, seguimos construyendo estos relatos porque siguen siendo una herramienta fundamental para resolver nuestros problemas de existencia y definir nuestra postura frente al mundo.
De acuerdo con las fuentes, los mitos modernos que nos contamos hoy se presentan como relatos y fábulas centrados en conceptos abstractos como la Nación, la Libertad, la Patria o los Trabajadores. Alrededor de estas ideas construimos narrativas sobre nuevos héroes y caudillos que cumplen la función social de darnos identidad y permitirnos darles sentido a muchos aspectos de nuestras vidas.
Además, frente al vasto conocimiento de nuestra época, surge una reflexión muy profunda: la propia ciencia podría funcionar como un mito moderno. Si bien la ciencia es una construcción teórica y racional, fundamentada en la verificación empírica para predecir fenómenos, existe el debate sobre si esta no se ha convertido en una nueva forma de creencia o de relato que, paradójicamente, nuestra sociedad ha elevado al rango de mito para lidiar con los misterios del universo.
Por otro lado, cuando nos enfrentamos a sucesos cotidianos inexplicables, nuestra sociedad sigue generando lo que conocemos como leyendas urbanas, relatos populares que se adaptan a los contextos modernos para advertirnos de peligros. Para explicar lo desconocido a nivel popular, acudimos a mitos modernos y criaturas fantásticas, como las historias sobre seres extraterrestres o crípticos (como el chupacabras), que nacen para intentar explicar fenómenos extraños que ocurren en nuestro entorno.
En resumen, hoy en día ya no recurrimos a los dioses del Olimpo para explicar la lluvia o el fuego, pero sí recurrimos a grandes relatos sobre el Estado, la tecnología, la libertad y la ciencia para intentar dar respuesta a los mismos dilemas existenciales de siempre: quiénes somos, de dónde venimos y adónde vamos.

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